viernes, 24 de julio de 2009

Sharm El Sheikh > Luxor


De Sharm El Sheikh a Luxor

Templo en Luxor
Tras levantarnos temprano y tal como habíamos quedado, allí estaba en la entrada del hotel, nuestro taxi esperándonos para llevarnos al aeropuerto de Sharm.
Llegamos sin ningún problema.
Nuestro vuelo duró poco más de 40 minutos, y lo que más me impresionó fue ver el Río Nilo con sus verdes orillas desde el avión, en medio del desierto un auténtico vergel que contenía las tierras más fértiles del planeta. El vuelo era con la compañía Egypt Air, y la verdad es que tanto el avión como los servicios a bordo fueron excelentes.

Tras aterrizar y recoger nuestro equipaje en el aeropuerto, salimos en busca de un taxi para ir al Hotel. Como ocurre en los demás lugares de Egipto, los conductores llegan a ser bastante pesados para negociar un buen precio. Allí todo se pacta antes de subirse al coche y conviene dejar todo muy claro… (lo digo por experiencia y porque ya he tenido alguna que otra movidilla)

Tras llegar al hotel, dejamos todos los bártulos y nos fuimos a inspeccionar la ciudad.
La verdad es que la sensación era muy triste porque allá donde mirases solamente veías pobreza.

Para movernos por el dowtown de Luxor lo hicimos en calesas tiradas por caballos, que es lo que se estila allí. El olor mezclado de los caballos y la suciedad es bastante molesto y repugnante, aunque en un par de días ya te acostumbras y no lo notas.
Algo que no puedo olvidar es como una niña nos siguió corriendo a nuestra calesa durante casi 1 kilómetro para que le diéramos dinero y mirándonos con cara de pena… además en agosto y con un calor insoportable. Es cierto que en algunos casos todo es teatro para dar pena al turista y sacarle dinero pero en este… no sé..

Las Puestas de Sol son espectaculares
De vuelta al hotel buscamos un lugar seguro para comer, ya que no había ningún lugar que tuviera un aspecto mínimamente decente. Fuimos al McDonalds, que recomiendo porque todo lo que comas allí independientemente de que este tipo de comida sea bueno o malo, te guste o no, te asegura que no te va a sentar mal. Además tienen Wifi gratis. En este McDonalds que tiene como 4 plantas, dispone de una de las mejores vistas del templo de Luxor.

Esa misma noche descubrimos un lugar que estaba cerca del Hotel y en la Ribera del Nilo en un complejo que llaman (creo) ‘La Cornishe’. Allí nos encontramos el Metropolitan y ciertamente nos sentimos muy a gusto, cenando algo y charlando.
Al día siguiente nos levantamos y tras un suculento desayuno en el Iberotel de Luxor (hotel que recomiendo), nos vino a buscar un señor que decía venir del crucero que habíamos contratado.

Hay que tener en cuenta que este señor, vino el día anterior a preguntar por nosotros y nos exigía que le pagásemos por adelantado una cantidad que no era la pactada. Tras ‘duras negociaciones’ conseguimos llegar a un acuerdo e hicimos lo que el nos dijo, pagar el adelanto… je je je!

En esa misma mañana, justo el día después de pagar el adelant, este señor nos vino a buscar en un taxi colectivo y fuimos al barco. Uau! ¡Qué pasada! Todo de madera y una decoración muy auténtica… Por fin estaba en el Río Nilo realizando uno de mis sueños…
Dejamos nuestras cosas en el camarote y nos llevaron de excursión al Templo de Luxor y Karnak.

Caminando por las calles de Luxor
Esa noche fuimos a dar una vuelta al centro de Luxor, serían sobre las 23 horas de la noche… Reconozco que al principio estábamos un tanto expectantes, ya que no había turistas por ningún lado y todo el mundo nos miraba. Me sentía raro y con cierto miedo porque no sabía que podría ocurrirnos, pero al final todo salió perfecto, una experiencia más, un paseo para recordar y la verdad es que gente en general es muy amable. Yo creo que allá donde vayas si no eres ostentoso, eres educado y respetuoso, no tendrás problemas. Allá donde fueres haz lo que viereses el requisito mínimo para viajar por el mundo.

He de decir que las cenas eran geniales y el servicio también y todo era como lo había imaginado siempre. En medio del Nilo, con unas puestas de Sol que nunca olvidaré y con la magia especial de Egipto en tierra de faraones.

Dormimos muy bien, y a la mañana siguiente  después de un suculento desayuno nos fuimos a visitar el templo de Hatshepsut (en el que los españoles han colaborado en la restauración de algunos elementos) y fuimos también a ver Los Colosos de Memnon.
Ese mismo día fuimos a ver el valle de los Reyes y de las reinas, bajando a claustrofóbicos pasadizos llenos de misterio, humedad y calor sofocante..

Regresamos al barco y empezó una nueva aventura esta vez más tranquila pero igualmente emocionante para los sentidos durante unos cuantos días…

Mapa: Luxor (Punto A), el Río Nilo y sus márgenes que conforman la tierra más fértil del mundo.


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