martes, 27 de julio de 2010

Agra (Taj Mahal) y Jaipur-Rajastán

Esa misma mañana nos levantamos muy temprano, además yo prácticamente no pegué ojo en toda la noche ya que estuve agarrado todo el tiempo a mis pertenencias, documentos... y porque allí a las 4 de la mañana ya hace un sol que parece mediodía. Tras abandonar la habitación, comprobé si tenía mi calzado en la puerta de entrada, ya que tuvimos que descalzarnos al entrar en el hostel y como habían desaparecido varias cosas no me haría ninguna gracia encontrarme descalzo sin mis zapatillas.

en el Taj Mahal.
Allí estaba esperandonos nuestro conductor a Agra y Jaipur. El coche lo tenía reluciente y era un modelo pequeño de la marca Bajaj, muy extendido por todo el pais.
Salir de la capital India fue toda una odisea, no solo por lo grande que es la ciudad si no también por los monumentales atascos que se generan. A la hora y media de parar fuimos a una gasolinera que además tenía área de servicio a comprar 'chuches' para el camino. Una vez retomado el viaje, nuestro conductor de repente detiene el vehículo y se baja del coche. Yo creo que fue a una sucursal del Bank of India ya que por ese lugar lo único que había por allí era aquello y algún colegio, supongo esto porque había una gran cantidad de jóvenes estudiantes por la zona. Inocentemente salimos del coche a estirar las piernas, cuando de repente un grupo de diez estudiantes nos empiezan a hacer un montón de preguntas... Inmediatamente se paran los coches que iban circulando por la carretera, las motos, los peatones... se estaba formando a nuestro alrededor y debido a nuestra presencia un parón generalizado del tráfico en toda la carretera. Es como cuando hay un accidente o algo así, solo que en ese caso el único 'accidente' era nuestra presencia en la zona, en la que nos miraban como si fuesemos extraterrestres. Nos metimos en el coche y todo el mundo apoyado al otro lado de los cristales de nuestro coche, nos aporrean para que salieramos y que habláramos con ellos o lo que fuera, en realidad no sé muy bien lo que querían. Nunca nos había pasado algo así y creo que jamás olvidaré aquel momento. He de admitir que en todo caso no llegué a tener miedo ya que siempre pensé que en general son casi todos muy amigables y pacíficos... Así fue.
El Agua se extrae mediante bombas.
La marea humana que se había generado no se dispersó hasta que llegó nuestro conductor, que en un santiamén los disuadió a todos. Continuamos con nuestra marcha a la ciudad de Agra con un par de paradas repentinas por parte del conductor para realizar (supongo) alguna diligencia personal.  En una de esas paradas recuerdo que se acercó un mono al coche y le hice una foto. Al cabo de 10 segundos aparece un señor que me empieza a pedir dinero por haberle fotografiado. Le intenté decir que si me lo hubiera pedido antes pues vale, le daría dinero o simplemente no hubiese hecho la foto, pero el detalle de callarse y hacerse el sueco para luego aparecer de repente y pedirme dinero no me gustó. Esa era por desgracia, una práctica habitual en todo el país.
Según llegamos a Agra, nuestro coche pinchó una rueda. Al parecer es algo muy frecuente ya que las carreteras están en mal estado y en muchas ocasiones están llenas de todo tipo de objetos, basura, etc.
Una vez en la entrada del recinto que da acceso al Taj Mahal, tuvimos que esperar (como ya era habitual) y sin sombra alguna, una enorme cola en la que se intentaban colar varias personas de la manera más descarada, algo muy frecuente en todas las colas que hemos sufrido.
Para entrar en los jardines de entrada del Taj Mahal, hay que entrar primero por un templo también de estilo mogol. Lo cierto es que es impresionante tanto la historia como el monumento en sí. Con diferencia tanto el Taj como todo todos los jardines que están dentro del recinto, son las partes más limpias con diferencia que hemos visto en toda India. De hecho cuando salimos del recinto pudimos ver algunas de las escenas más 'gore' de todo el viaje, cuando vimos en una calle sin asfaltar una pelea de cerdos y perros por comida y vacas abriendo contenedores de basura y comiendo de ella. La escena en esa calle era realmente dantesca. A pesar de que me lo habían advertido, no pude evitar quedarme perplejo ante lo que había visto.
Palacio de los Vientos, Jaipur
Continuamos nuestro viaje hacia el estado de Rajastán, concretamente a su capital, Jaipur.
Jaipur es una ciudad de unos 3 millones de habitantes, un poco más limpia y ordenada que Delhi pero con 'momentazos inolvidables'como cuando una señora desde una ventana deja caer una bolsa de basura que casi cae encima de nuestro coche. je je
Tras dejar nuestras cosas en el hotel, nos fuimos a buscar un restaurante para cenar, para ello fuimos en Rickshaw. Al minuto de subirnos, nos cae el diluvio universal, formándose casi riadas. Ya en el restaurante, tertulia y comentarios de la última jornada entre David, Marta y un servidor... nos lo habíamos pasado muy bien, nos reímos mucho y la comida estaba genial, nos hacíamos fotos con las caras que poníamos al comer 'esa cosa' que te ponen al principio de las comidas y que sabe a rayos...

De camino al hotel pasamos por varios cines donde proyectaban los éxitos de Bollywood del momento. Todos teníamos curiosidad de ir ya que ir al cine en la India es muy divertido ya que los espectadores interactúan con la película, bailando, saltando, levantándose de la butaca, etc. y todo ello durante las 4 horas que puede durar un film de este tipo.
El hotel estaba muy bien y el servicio fue bastante bueno en general, incluyendo el desayuno que era en la azotea del edificio en el que se podían ver las vistas de Amber.

De camino a Amber paramos frente al palacio Jal Mahal que es un palacio en medio de un lago. La ruta hasta amber es realmente interesante y bonita ya que se atraviesan frondosos bosques llenos de elefantes y con mucho colorido que le dan las gentes del lugar. En el fuerte de Amber estuvimos un par de horas. Es un lugar muy interesante y tranquilo donde además se puede caminar y hacer muy buenas fotos del valle.
Un pequeño pueblo en el estado de Haryana
De vuelta a Delhi y tras atrasevesar varios pueblecillos idílicos, buscamos un buen restaurante para comer en la carretera y para ello nos aconsejó nuestro conductor, que muy amablemente nos acercó allí. Nosotros le habíamos dicho en varias ocasiones que podía comer con nosotros y que de hecho le invitábamos a ello, pero no quiso nunca y cuando se disponía a comer lo hacía sin avisarnos. Paraba el coche y comía en 5 minutos, luego volvía y continuábamos nuestro viaje. El Restaurante era bastante cutrecillo pero lo importante era que nadie se encontró mal después de comer. La 'autopista' de acceso a Delhi era realmente divertida (si se quiere ver así) ya que de repente cruzaban manadas de ovejas, como una vaca en medio de la autopista impidiendo que alguien pueda pasar con su vehículo o simplemente animales de todo tipo. Habían construído autopistas recientemente pero sin vallas protectoras a los lados, con lo que todo animal podía atravesar la carretera a discreción. Nuestro conductor (no hago referencia a su nombre porque no me acuerdo) nos dijo que atropellar a una vaca era mucho más grave que atropellar a una persona. De hecho nos comentó cuando una vez atropelló una que se quedó medio inconsciente en la carretera, le entró tal agobio que como pudo y hasta que la vaca volvió en sí, dió la vuelta con el coche para irse a otro estado y así de ese modo no ser incerceptado por la policía, ya que si le llegan a 'pillar' lo que ocurrió se consideraría un delito muy grave.
Antes de entrar en Delhi vimos en una de las entradas a la ciudad la modernísima ciudad o complejo de los Call Center. Allí por lo visto además de software están todos los Call Center del Reino Unido, Estados Unidos y países angloparlantes. De la misma manera que los de España están en diversos países de Sudamérica. Esta parte todavía pertenecía al estado de Haryana.
En la Autopista de Jaipur a Delhi
En Delhi, fuimos a un hotel distinto, un hotel que estaba en otra parte de la ciudad donde no habíamos estado antes y que lo cierto no estaba nada bien, salvo que tenía Wifi. Tanto las sábanas como demás cosas estaban sucias o al menos no parecían muy limpias. Menos mal que llevábamos nuestras mantas-saco del Decathlon que por fín habían servido de algo...
Al día siguiente cambiábamos de país, nos ibamos a Nepal. ¡Teníamos muchas ganas de llegar y comprobar como un lugar tan cercano puede ser a la vez tan distinto!
La mañana siguiente nos fuimos al aeropuerto de Delhi donde tomaríamos un avión con destino a Katmandú. A pesar de que ambas ciudades están relativamente cerca (la separación no llega a mil kilómetros), el viaje en coche puede ser una odisea y se puede llegar a tardar más de 20 horas. Definitivamente puede llegar a ser pesadísimo, y las energías son muy necesarias en estos lugares.
Los he llegado a ver unos sujetos a otros.
Tuvimos que madrugar mucho y es que las distancias en Delhi son tremendas y en India cualquier cosa es posible. Tras desayunar en el hotel y discutir, porque ellos habían acordado con nosotros llevarnos al aeropuerto y luego nos volvían a pedir más dinero y no cumplían su palabra, nos fuimos por nuestra cuenta. Llegamos a tiempo al aeropuerto y tras pasar (como siempre) los exhaustivos controles de seguridad dentro del aeropuerto y en las mismas escaleras del avión logramos subirnos al avión. Fuimos en la línea Jetcost, en la que hicimos un viaje de poco más de una hora, muy cómodo y muy tranquilo. Atrás sdejábamos los recuerdos imborrables de un país alucinante en todos los sentidos. ¿Cómo sería Nepal? ¿Parecido?¿Distinto?¿Caótico?¿Espiritual? -Estaba a punto de averiguarlo...

2 comentarios:

  1. Nice blog! :D
    I will read that before i go to india :) Thank you for sharing your experience.
    ass: monicabasket (from youtube)

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  2. All right!, Hope and wishes for a good stance in India.

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