sábado, 24 de julio de 2010

Perdidos en Old Delhi

Tras la monumental lluvia monzónica que había caído durante la noche y al amanecer un nuevo día, nos vamos directamente a desayunar...
El desayuno estaba bien, teniendo en cuenta el lugar donde estábamos. Me resultaba extraño como los camareros y el personal del Hotel nos miraban todo el tiempo, con mucha curiosidad. De hecho a uno de ellos le llamaron la atención. Estaba empezando a darme cuenta cuan curiosos pueden llegar a ser los Indios y la falta de privacidad que hay en este país.

Primeras tomas de contacto en Chandni Chowk
Tras salir del hotel y alucinar nuevamente con el escenario tan peculiar (esta vez con gente y un montón de animales sueltos) nos dirigimos al Red Fort, que estaba al lado del Hotel y en el mismo distrito de Chandni Chowk. Tuvimos que soportar una cola bastante pesada, ya que los indios revisan absolutamente todo antes de entrar en cualquier lugar ya sea de interés turístico, de culto, etc.

Dentro del Red Fort, la sensación era más agradable, se notaba que donde había que pagar entrada, había un poco más de limpieza y la gente no estaba tirada por el suelo. Los monumentos que se ven son bastante interesantes, predominando el estilo mogol. Comímos en una Cafetería-Restaurante frecuentada básicamente por turistas occidentales que estaba bastante bien.

Tras pasar un par de horas en el Red Fort, mi amigo David precisó de unas tiritas para ponerlas en el talón, así que saco mi super botiquín transparente que causó furor en varias decenas de metros a la redonda, y es que en cuestión de segundos un puñado de personas se sentaron al lado nuestro y empezaron a observar detalladamente todo lo que hacíamos. Nos empezaban a hacer fotos sin que nos enterásemos (ellos pensaban que no nos dábamos cuenta)... Así que pensé, que también sería una buena idea hacernos fotos con ellos.

Haciendo amigos en Delhi
La verdad es que al principio si no estás acostumbrado, estas reacciones chocan bastante, pero enseguida te adaptas y ya lo ves como algo normal. lo que aquí en occidente es casi impensable, allí es lo más normal del mundo.

Un vez fuera del Red Fort, nos subimos a un Rickshaw y fuimos de nuevo a Meena Bazar, que estaba al lado de nuestro hotel. Una vez allí fuimos a visitar la Mezquita de Jama Masquid (la más grande de la India) en la cual no nos dejaron entrar. Tras acabar la breve visita nos fuimos a un McDonalds que había por allí, ya que este tipo de restaurantes son los más seguros para comer en estos lugares.

Destaco que al salir del restaurante, siendo ya de noche nos encontramos a un señor de piel oscura duchándose en medio de la calle con esa forma peculiar que tienen al agacharse y completamente mimetizado con el entorno dibujaba una escena casi dantesca... Ya de vuelta al hotel, de nuevo decenas de intocables tirados en la calle. Me atrevería a decir que he visto miles de personas tiradas en la calle durante esos días en la ciudad de Delhi, donde viven por cierto, más de 200.000 niños abandonados.
Los indios son muy peculiares, ¿Qué querra decir?
El día siguiente consistió en una mayor toma de contacto con la vieja ciudad de Delhi, y es que como estábamos al lado del 'Meena Bazar' y tanto David como yo, teníamos la curiosidad de ver como sería un 'mercadillo' indio de herramientas de todo tipo. Nos adentramos dentro del complejo, que era bastante curioso y se veía claramente que los musulmanes predominaban en la zona. Las personas que estaban en los puestos eran bastante agradables y muy amigables, como en casi todos los lugares de la India. Fuimos hacia la parte anterior de la mezquita en la que habíamos estado el día anterior y yo personalmente me empecé a encontrar mal, quizás porque me empecé a agobiar por un montón de masificación, locura, ruido y un señor reptando sin brazos ni piernas y chocando todo el tiempo con mis piernas... En ese momento tras la crisis interna y al sentirme un poco nervioso intenté calmarme porque no era el mejor lugar para entrar en una espiral de tensión y como pude, me autosugestioné y automáticamente me puse en modo video-juego o 'yo no estoy aquí sino en el sofá de mi casa y mis ojos son una cámara de TV', ya que no era capaz de asimilar tanta información dispar.
Una vez que salímos de Meena Bazar nos fuimos al hotel, yo enseguida y como pude me repuse del agobio (no tenía otra opción) y volvímos a caminar, pasear y disfrutar de la ciudad.

Había herramientas de todo tipo
A la mañana siguiente fuimos en el reciente y flamante Metro de Delhi a un templo llamado Ashkhardam, en el cual para entrar había que soportar una larga cola y dejar casi todas tus pertenencias incluída la mara de fotos en una consigna. Por este motivo no recomiendo visitarlo ya que no es gran cosa y el personal cáde acceso a este lugar es bastante borde.
Regresamos a Connaught place en Metro, y la verdad es que es muy moderno y en absoluto te lo esperas así. Por tener tiene hasta enchufes de todo tipo para recargar portátiles y teléfonos móviles. El metro a pesar de ser moderno y vanguardista, tiene la pega de los controles que hay que pasar en los accesos, ya que para entrar tienes que dejar cinturón, cosas metálicas, etc en la cinta transportadora del scanner.
En Counnauht place fuimos a una especie de mercadillo que hay en unos bajos, en los que se vendían todo tipo de camisetas, aparatos electrónicos y un montón de cosas.... Siendo ya la hora de comer nos fuimos a un KFC a comer, que estaba bastante bien.
Esa misma tarde nos fuimos a tomar algo a lo que yo creo que sería la única cafetería o restaurante parecido a un Starbucks o café de toda la vida que estaba cerca también de Comnnaught place.

A continuación dejo un enlace de un vídeo de un par de minutos, en el que se puede apreciar un poco como es el monzón y el tráfico en la ciudad de Delhi. Espero que os guste. La calidad no es muy buena, pero creo que merece la pena verlo.




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