viernes, 29 de julio de 2011

Seattle y Vancouver en Canadá, dos lugares perfectos para vivir

El Skyline de Seattle
Tas la aventura vivida en Alaska, cambiabamos de rumbo hacia el sur, para dirigirnos al estado de Washington, el avión una vez más de Alaska Airlines, fue muy puntual. Llegamos a Seattle a última hora de la tarde. Para salir del aeropuerto, lo más recomendable es usar el metro ligero que está en el mismo aeropuerto, desde donde se puede ir a la otra punta de Seattle. El precio oscila según a la zona a la que vayas y no permite transbordo. En general los transportes son nefastos, caros y poco resolutivos. Todas estas ciudades están pensadas para hacer los recorridos en coche. Además son muy extensas porque la gente vive en la mayoría de los casos en viviendas bajas.
Tras salir del aeropuerto, nos dirigimos al hotel que estaba muy bien, ya que además de económico las camas eran cómodas y estaba al lado del Soundtransit, en la estación de Tukwila (Metro ligero). Como el hotel me gustó bastante menciono su nombre: Travelodge.
Al día siguiente fuimos a ver el Downtown de Seattle, el cual me fascinó. Tras bajarnos en Pioneer Square, fuimos a la zona del puerto, donde tomamos un ferry para ir al otro lado de la bahía. Concretamente a Bainbridge Island, tal y como hacían los actores de la popular serie Anatomía de Grey.
Los árboles son gigantescos en los alrededores de Seattle.
El viaje es muy gratificante y además es una buena forma de poder ver todo el skyline de Seattle. El ferry en sí, es muy amplio y da mucho juego. Además es realtivamente barato, costando unos 7$ frente a los 40 o 50$ que cuestan los ferries pequeños de empresas privadas. Tras llegar a nuestro destino, la isla de enfrente, fuimos a buscar un lugar para comer, y encontramos un restaurante oriental bastante agradable. La colonia de asiáticos en esta parte de Estados Unidos es muy alta.
Regresamos de nuevo a Seattle, y recorrimos la zona del puerto y parte del Downtown, donde está el famoso mercado de Farmers Market, donde además se encuentra el primer Starbucks de la historia. Allí surgió este popular negocio de cafés tan popular en el mundo entero. Seattle es un lugar donde han surgido grandes empresas como Google, Microsoft, los aviones Boeing, etc. (casi nada)..
Tras tomar café en el mítico Starbucks, vamos caminando hacia la Space Neddle, la famosa torre que tiene una especie de platillo volante en lo alto. En esta torre, se encuentra un restaurante giratorio, que merece la pena visitar. En lo alto, estuvimos dando vueltas varias veces a la torre. Las vistas son únicas y la experiencia lo es aún más. Al principio es un poco inquietante, ya que se mueve bastante y hay muchas vibraciones. No que decir tiene que toda la costa Oeste de Estados Unidos es una zona altamente muy sísmica. Tras ver el skyline al anochecer bajamos a la superficie, para buscar un Soundtransit... Tardamos bastante, ya que en este aspecto, apenas señalizan los transportes públicos y la red de los mismos es muy mala.
Tras haber estado caminando casi una hora hasta Westlake, donde hay una parada de Soundtransit. Lo bueno es que sin hacer transbordo llegas casi hasta la puerta del hotel, lo malo es que los trayectos son muy largos.
El Mercado
Al día siguiente, teníamos que recoger el coche de alquiler. En esta zona, el alquiler de coche es muy caro, sobre todo comparado con lo que habíamos conseguido en Alaska. Nuestra sorpresa fue que algunas de las compañías que dicen estar en el aeropuerto, en realidad no lo están, como fue nuestro caso, ya que para recoger nuestro coche, tuvimos que llamar desde una cabina especial en la que nos recogían desde un minibus-shuttle para llevarnos a un lugar bastante lejano.
Una vez que teníamos el coche, uno mejor de lo que esperábamos, nos fuimos al monte Rainieri, un volcán todavía en activo que está rodeado de un bosque realmente espectacular. En estas carreteras se rodó la conocida serie de Twin Peaks. Una vez llegado al parque nacional del Monte Rainieri, ascendimos más con el coche, hasta puntos donde estaba todo totalmente cubierto de nieve. Es algo raro ver tanta nieve en agosto, pero es así. Este volcán mide 4392 metros. A su lado está al conocido volcán, Monte Santa helena, que provocó una megacatástrofe en el año 1980. 
Realmente el parque es digno de visitar, ya que se encuentran árboles milenarios, de tamaño gigante y con muchos ríos, cascadas, etc. Todo está además en perfecto estado de conservación, Ciertamente todo está muy limpio y bien cuidado.
Tras la visita a este parque volvemos dirección Seattle por otra carretera, en la que nos encontramos el típico bar de carretera. Evidentemente paramos y nos tomamos una mega hamburguesa con un montón de patatas y con gente muy freak como la que sale en las pelis. El local era muy auténtico y la gente también.
He de decir que había wifi hasta en las zonas más recónditas.  Llegando a Seattle decidimos ir a Queen Mary Hill, que es el lugar con las mejores vistas del skyline de Seattle, ya que desde este lugar si se ve la Space Neddle. Esa noche llegamos muy cansados al hotel, pero había merecido la pena.
Al día siguiente, nos fuimos a Vancouver, una de las ciudades más importantes de Canadá y supuestamente la ciudad con más calidad de vida, junto a Seattle.
Una de las razones por las que viviría aquí.
En la autopista, que son unos 250 kms, nos encontramos con un megaoutlet, en el que paramos y compramos unas cuantas cosas... pantalones de Tommy Hillfigher por 17$, etc.. (es otra de las ventajas de alquilar un coche).
En la forntera no tuvimos ningún problema, tan solo un cuestionario verbal, en el que te preguntan lo típico, que vienes a hacer a Canadá, ¿Por qué?, etc.. A veces te dan ganas de contestar... en fin... 
Vancouver, es la máxima expresión de calidad de vida, todo muy bien cuidado, limpio, en armonía, la gente haciendo deporte en la calle. Olía muy bien y es un lugar en el que uno se siente muy bien. Al igual que Anchorage en Alaska, hay un gran tráfico de hidroaviones.
Tras visitar el downtown de la ciudad nos fuimos al otro lado de la bahía para ver las puestas de sol sobre la isla Vancouver. Al igual que en los alrededores de Seattle, hay un montón de bosques.
De vuelta a Seattle, en un viaje agradable conduciendo de noche por las autopista.
Al día siguiente fuimos a devolver el coche y a seguir visitando Seattle, relamente es una ciudad más que agradable. Tras visitar más lugares y también comparar precios en Macy's (El corte Inglés de España) nos volvimos al Hotel.
Al día siguiente partíamos hacia San Francisco, pero sería en la madrugada del día entrante, así que aprovechamos para ir al Museo de la Aviación (Museum of flight), el cual está situado en las instalaciones de Boeing, pero no es un museo de la marca Boeing. En este lugar puedes ver desde módulos espaciales, aviones caza de todo tipo, un concorde e incluso el Air Force One que sirvió como avión presidencial de John Fitzgerald Kennedy. Además puedes subir en todos los apartatos y verlos por dentro. Está realmente interesante.
Tras acabar todas las cosas que teníamos pendiente para ver en Seattle, nos quedarían un montón de horas en el aeropuerto esperando nuestro vuelo a San Francisco. Por cierto el aeropuerto de Seattle tiene Wifi completamente gratis, pero tiene muy pocas cosas abiertas de noche.



Os dejo más fotos, que espero que os gusten:

Uno de los muchos lagos del monte Rainieri
 
El tren típico del Far West
 
Lo de que los osos nos comen es en serio... y hay muchos.
 
Otro Lago cercano al Monte Rainieri

Subido a un Concorde

Con David en un módulo aeroespacial.

Otra imágen más del Museo de la aviación de Seattle.

Dentro del Air Force 1

Vancouver, otra gran ciudad para vivir, muy cercana a Seattle.
Un hidroavión amerizando en Vancouver.
Otra panorámica de edificios en Vancouver.
 
En Vancouver está todo muy ordenado y cuidado.

 

1 comentario:

  1. Hola chicos

    Como os lo estais pasando que envidia me dais lo malo que tenemos los parados que tenemos tiempo pero no pasta. Lo mejor sera la Route 66 esa va a se tipical "american live". Aver que hacemos en Sanfran. Pasadlo bien. Saludos

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