martes, 2 de agosto de 2011

Las Vegas, Nevada, Arizona y Utah (Mi Road Movie)

Mi Ford Mustang y yo en Monument Valley (Utah)
Habíamos salido con cierto retraso de San Francisco, y la mayor preocupación era llegar a la hora y poder recoger el Ford Mustang que tenía reservado.
Tras unas dos horas de retardo, subímos al avión y en apenas hora y media llegábamos a Las Vegas. Algo que me soprendió tras salir del avión fue ver máquinas recreativas en todas partes, incluso en los aseos. Las cintas de recogida de equipaje, también estaban rodeadas de máquinas 'tragaperras'. La ostentación era máxima y el olor a tabaco también. Y es que en Las Vegas aparentemente está todo permitido, prostitución, alcohol, drogas y todo tipo de vicios...
Sin entrar a juzgar la doble moralidad de este lugar tan diferente, estaba sin duda en un lugar que merecía la pena conocer y que no deja de representar una realidad de la sociedad americana.
Tras salir del aeropuerto y del amparo de los aires acondicionados, me encontré con la primera bofetada en la cara en cuanto a sensació térmica se refiere. Creo que ni en el sur de España hace tanto calor. Era de noche y lo primero que recordé fue la ciudad egipcia de Asuán, donde el calor es extremo. En realidad la sensación era la misma.
En el famoso cartel de Las Vegas.
Tras buscar el shuttle que nos llevaría a la central de reservas de las distintas compañías de alquiler de coches, conseguimos el Ford Mustang que habíamos reservado. El milagro es que tan solo nos costó 560 $ con todas las coberturas posibles. Hay que tener mucho cuidado al alquilar un coche en Estados Unidos, porque si tienes algún problema accidente o lo que sea, si no tienes seguro, tienes que hacerte cargo de todo lo que le ocurra al coche y a tí mismo.
El Hotel Tropicana, era como lo había visto en las películas, un pequeño guiño a La Habana, y máquinas recreativas por todas partes.
Tras dejar las cosas en el Hotel, nos dimos una vuelta por el strip de Las Vegas, con el Ford Mustang. Sé que puede parecer una horterada ir conduciendo de noche un descapotable por el strip de las Vegas, pero a mi me apetecía hacerlo y así lo hice... Fuí consciente en todo momento de que estaba haciendo algo muy puntual, que realmente no tiene mucho que ver con mi forma de ser y de ver la vida.
Tras dar varias vueltas con el coche, mientras escuchaba música country en alguna de las geniales emisoras que se podían recepcionar, vuelvo al hotel.
A la mañana siguiente, de nuevo a conocer la ciudad, que durante el dia tiene poco que ofrecer y el calor es realemente insoportable. De hecho lo único que se puede hacer en Las Vegas, es ir de casino en casino, viendo como la gente juega al póker y a un montón de cosas que desconozco.
En los casinos, además de 'tragaperras' hay mini parques temáticos, con todo tipo de actuaciones, exposiciones y espectáculos.
En la presa Hoover, cerca de Las Vegas.
Destacaría las fuentes del Bellagio, que en sí son espectaculares, ya que el espectáculo es muy vistoso y va siempre acompañado de luces y música. Son cada media hora (creo recordar).
En general Las Vegas es una ciudad muy ostentosa, que merce la pena conocer, pero que en un día y medio la has visto.
Las Vegas es sin duda, uno de los accesos principales al mitico Cañón del Colorado. Una vez que dejamos Las Vegas tomamos la carretera hacia la Hoover Damn, o presa Hoover. En su día fue una de las más importantes del mundo, por ser la más alta y por considerarse una maravilla de la ingeniería. En realidad creo que esta un poco mitificado. Aunque a quien le guste este tipo de obras, seguro que disfrutará de la experiencia, ya que además de la presa en sí, tienen un museo muy interesante.
Tras dejar la presa Hoover, vamos rumbo a Flagstaff, haciendo parada en 'The Last Stop' uno de los míticos lugares donde puedes comer hamburguesas y otras cosas con buena calidad. El personal es muy agradable y además tienen una bandera de España que se ve desde la carretera... ¿Como no iba a parar aquí? -El caso es que el lugar además de ser el único a bastantes millas a la redonda, está muy bien y además puedes comprar cosas a un precio muy asequible.
Flagstaff es uno de mis pueblos preferidos, donde realmente me sentía en la América auténtica, estaba conduciendo por las mismas carreteras que había visto en tantas películas. he de admitir, que la sensación es una gozada.
Uno de los miradores del Gran Cañón
Flagstaff es un pueblo acogedor, y como todos los pueblos de Estados Unidos, muy extenso. Su población no llega a los 70.000 habitantes, pero su extensión parece la de una ciudad de medio millón...
El Hotel estaba muy bien, y el concepto Motel, es lo más extendido en la zona. Aparcar casi en la misma puerta de la habitación y tener más de 30 metros cuadrados de habitáculo es algo no muy frecuente en otros países. El precio medio son de 30 a 40 $ por noche, para dos personas.
Ya de noche, las distancias en estos lugares son realmente son realmente grandes. Empezó a llover mientras buscábamos algún lugar donde cenar algo.
Una de las cosas que más me gustó, fue cuando llegué al hotel, el ruido de los trenes de mercancías y el mítico 'pitido del tren' sonando en el eco de la noche.
Al día siguiente, llegaría una de las etapas más duras y más emocionantes del viaje. Nos dirgíamos a Grand Canyon Village, un pueblo muy pintoresco, donde se encontraban los principales miradores del Gran Cañón del Río Colorado. Para acceder al lugar hay que pagar un 'peaje' en el que además de información de interés (disponía evidentemente en castellano), te dan consejos útiles, como por ejemplo tener cuidado con las repentinas tormentas que se forman de repente, y para aquellos que quieras hacer un trekking, que tengan claro, que bajar es fácil y subir sin por ejemplo agua, etc.. puede ser muy peligroso. Hay numerosos trekkings, que en sí no tienen complejidad. Esto es importante, ya que ha habido casos de gente que empezó a bajar y luego se encontraron extenuados al regreso. Hay más de 1 kilómetro de profundidad en vertical.
Monument Valley (Utah). Foto en dirección a Kayenta...
El lugar es una reserva india y es como estar dentro de una película de indios y vaqueros.
El acceso a los Miradores es fácil, aunque no está bien señalizado, y me perdí unas cuantas veces a pesar del GPS. Hay autobuses dentro del pueblo, y aparcamientos de coches (En Estados Unidos hay aparcamientos por todas partes).
En los miradores hay un montón de gente, pero no es demasiado complicado hacerse la foto típica.
Tras dar un pequeño paseo y bajar un poco por uno de los cañones, tomamos rumbo a Utah.
Para mí llegar a Monument Valley (Utah) era la foto del viaje, ya que siempre había soñado con llegar allí.
Las carreteras que salen de gran Canyon Village son algo estrechas, pero no son peligrosas y están bien asfaltadas.
Una vez en carretera, llegamos tras unas 3 horas a Kayenta, un tranquilo pueblo con mucha población indigena. Lo mejor de todo es que uno de los mejores momentos de todo mi viaje por Estados Unidos, fue verme sorprendido por una tormenta de arena en camino a Monument Valley, con tan mala suerte de que iba con el coche 'descapotado' y me llené conmpletamente de arena. La verdad es que era la primera vez que asistía a un fenómeno de este tipo. La arena era muy roja y fina.
Mítico 'Crossroads' en Flagstff. Ruta 66
En cuanto atravesé la tormenta de arena, pude divisar la 'foto', era Monument Valley. Allí estaban esas majestuosas formaciones rocosas. Ya puestos y para avisar a quien quiera acercarse hasta aquí, para hacerse la foto que en tantas películas aparece hay que seguir la carretera US 163 scenic en dirección a Halchita, que es donde está 'El sombrero Mexicano' (The Mexican Hat). Una vez pasado el poblado indio de Oljato, hay que seguir uno 10 kilómetros aproximadamente. Personalmente recomiendo hacer esto, ya que la auténtica vista es la que hay al otro lado.
Después de hacer un montón de fotos y disfrutando de aquel lugar, emprendo mi camino a Flagstaff, esta vez desviandome en Tonalea y Tuba City, lugares que no pude ver, ya que era de noche y no disponia de mucho tiempo.
Tras a llegar a Flagstaff, me voy a cenar y luego al hotel.
A la mañana siguiente había que ir de nuevo a California, pasando cerca de la mítica AREA 51, y atravesando parte de Death Valley y el desierto de Mojave.
Para ello había que atrevesar parte de la Ruta 66, y en este caso con parada intermedia en Barstow, uno de los primeros pueblos que encuentras al abandonar Mojave dentro ya del estado de California.
A continuación una selección de mis fotos preferidas de esta etapa.

Después de la tormenta de arena.

Yu hu!

¿Habrá una base extraterrestre detrás de esta Roca?


Ya que estamos aquí, pues una de vaqueros...


En medio de la tormenta.

Las Millas se hacen eternas...

Otra foto típica del sur de Estados Unidos.

El Gran Cañón, una de las maravillas naturales más importantes. 


En Arizona, in the middle of the Road...


The Last Stop, un bar de carretera,
como el que sale en las pelis.
Las hamburguesas están muy buenas.

La presa hoover separa Nevada y Arizona.

The Hoover Dam o Presa de hoover, una de las maravillas modernas.

Las fuentes del Bellagio, visita obligada.


Las Vegas de noche.

¿Es París? Noo, esto es ¡¡¡¡LAS VEGAS!!!!

David Cooperfield y Celine Dion, dos iconos de Las Vegas.


1 comentario:

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